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Darwinismo y status quo



Darwin fue el primer crítico de su obra al expresar “admito que en ediciones anteriores (…) atribuí demasiado a la acción de la selección natural o a la supervivencia de los más aptos” (Darwin, 1859). Lamentablemente, en lugar de compartir esta posición crítica, los continuadores del darwinismo, movilizados por concepciones culturales, centralistas, y hasta imperialistas, se aferraron a los conceptos de competencia, destrucción, selección natural, distanciándose de la realidad que se presentaba en las crecientes observaciones que iban a contrapelo del paradigma cada vez más divinizado. Quizá sin querer, Darwin condenó la biología a vivir secuestrada por el Mercado y, además, estableció los fundamentos “naturales”, y falsos, de que existen razas superiores. Una continuación nefasta de esas ideas fue la impulsada por el primo de Charles Darwin, Sir Francis Galton, quien fue el principal propulsor de la eugenesia. Convencido de que las sociedades protegían a los “más débiles” y esto  contradecía la selección natural ya que esta fuerza omnipotente seleccionadora se encargaría naturalmente de extinguirlos, era necesario “ayudar” a este proceso y mejorar las cualidades innatas de la raza y dar “aunque sea en remoto grado a las razas o variedades más aptas una mejor oportunidad de prevalecer más rápidamente sobre los menos aptos de lo que de otra forma habría hecho” (Francis Galton, 1883). Tal es la filosofía eugenésica y en la que se basaron las políticas de ciertos países como Estados Unidos, que llevaron a cabo programas eugenésicos a gran escala que incluían restricciones de matrimonios, reducción de la inmigración, y esterilizaciones forzadas a personas declaradas deficientes mentales por el estado (fueron realizadas 64000 esterilizaciones forzadas solo en Estados Unidos para 1945). La concepción de la existencia de razas superiores y las prácticas purificadoras de esas razas, eliminando los componentes “inadecuados” de la sociedad fue llevada a la atrocidad más extrema en la Alemania nazi. Los padres de la genética de poblaciones (Daventport, Fisher, Pearson), que es la supuesta base empírica del darwinismo, eran eugenistas.

 

La concepción darwinista se ha convertido en religión y cosmovisión del status quo. La “explicación científica” ha sido utilizada por el mercado para justificar la explotación de los países “periféricos” o subdesarrollados” a causa del desarrollo ajeno y a establecer como justificación natural el maltrato de las personas como una mercancía más en el mundo capitalista. Se multiplican frases ligadas al darwinismo en periódicos, en las bocas de hombres de negocios, en las empresas multinacionales, en libros de ética de los negocios, entendiendo al libre mercado como un reflejo de lo que ocurre naturalmente, cuando en realidad la teoría darwinista le debe al libre mercado su origen y su éxito. Quizá tan solo un ejemplo de esto es el libro negocios de Greoffrey Moore denominado “Tratando con Darwin” (Moore, 2005). Supongo que en términos mercantilistas, el darwinismo fue la más extraordinaria estrategia de marketing del capitalismo.

Aquella hipótesis, conceptos y términos que fueron puramente especulativos se transformaron en conceptos incuestionables, que se soldaron al lenguaje científico para ser utilizado sistemáticamente para explicarlo todo. La terminología dominante, impuesta también por el propio idioma inglés que conlleva una ideología mercantilista e imperialista, utiliza términos y expresiones como la competencia entre proteínas y entre genes, la presión de selección, el fitness, el costo-beneficio, las estrategias, arsenal armamentístico, guerras, explotación, la eliminación del otro, el “problema “ del altruismo, y muchas expresiones más que pretenden explicar las relaciones entre los organismos y que denotan la continuación de una teoría que nada o poco tiene de científico y mucho de ideológico, siendo funcional a un status quo y un sistema de explotación global. El punto de vista distorsionado, y la “personificación” (se habla de egoísmo de genes)  de los componentes de la naturaleza son moneda corriente en la biología mercantilizada. La premisa actual es, aún con la carencia de un marco teórico científico que nos permita comprender los procesos biológicos, obtener rentabilidad de todo. Así, en las grandes revistas científicas además de sus artículos en donde impera el desorden reinante de la biología están las secciones dedicadas a las noticias del mercado.

Pero una de las tantas situaciones que merecer atención inmediata es que la relación mercado-biología genera situaciones como las orquestadas por las compañías de biotecnología y las farmacéuticas. Colocando siempre la rentabilidad, el mercado, por sobre los conocimientos científicos genuinos, las empresas se han lanzado a patentar genes, a realizar pruebas con xenotrasplantes, a la creación de transgénicos, a la generación de vacunas nuevas, manipulando cosas que no se comprenden debido al sustento teórico falso. Prácticas tales podrían ser la responsable de la aparición del  virus del sida, y el extraño y sospechoso virus H1N1, con el que con la complicidad de los medios masivos, las empresas farmacéuticas (en muchos casos los principales accionistas son funcionarios o gente allegada al poder) han hecho millones con su vacuna o con los antivirales.

Un ejemplo de las consecuencias que este enfoque economicista genera, nos es advertido por Sandín en su último artículo “Virus y Locura (Científica)” donde cuestiona el actual postulado de desarrollar antivirales contra la esquizofrenia publicado recientemente en la revista Schizophrenia research (Schretlen, 2010). El desarrollo de terapias antivirales (una nueva batalla contra la naturaleza) puede causar alteraciones en las actividades de virus endógenos de consecuencias insospechadas dado que las secuencias virales en nuestro genoma participan de innumerables procesos reguladores y naturales de nuestro organismo (Sandín, 2010).

Dedicar el trabajo científico al desarrollo de una base teórica que permita conocer, investigar e interpretar los procesos naturales, reconociendo el origen doctrinario e interesado del paradigma dominante y sus falacias enormes para ser el sustento teórico de las investigaciones científicas, es una labor a la que no podemos ser ajenos. La perspectiva economicista de la naturaleza puede traer más problemas que soluciones. Es momento de comenzar el rescate.

Bibliografía:

ABDALLA, Maurício (2006): “La crisis latente del darwinismo”. Asclepio, LVIII-1. CSIC Madrid.

AGUDELO MURGUÍA, Guillermo (2006): “¿Es el darwinismo una religión?”. Página del Instituto de Investigación sobre Evolución Humana. http://www.iieh.com/index.php/evolucion/87-ies-el-darwinismo-una-religion.

BARTON, Ruth (1998): “ ‘Huxley, Lubbock, and Half a Dozen Others’: Professionals and Gentlemen in the Formation of the X Club, 1851–1864”. Isis, Vol. 89, nº 3, pp.410–444.

BUCHANAN AV, SHOLTIS S, RICHTSMEIER J, WEISS KM (2009): “What are genes `for´ or where are traits `from´? What is the question?” Bioessays; Vol. 31, nº 2, pp. 198–208.

DARWIN, Charles (1859): El origen de las especies (Del origen de las especies por medio de la Selección Natural, o la conservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida). Buenos Aires, Ediciones Libertador, Centro Editor de Cultura, 2003.

GALTON, Francis (1883): Inquiries into Human Faculty and its Development. Londres, Macmillan.

LAMARCK, J.B. de M. (1809): Filosofía Zoológica. (Traducción al español). España, Editorial Alta Fulla, 1986.

MOORE, Geoffrey (2005): Dealing with Darwin: How Great Companies Innovate at Every Phase of Their Evolution.

SANDÍN, Máximo (1997): “Teoría sintética: Crisis y revolución”. Arbor, nº 623-624. Tomo CLVIII. CSIC. Madrid.

SANDÍN, Máximo (2000): “Sobre una redundancia: El darwinismo social”. Asclepio Vol. LII, nº 2, pp. . CSIC Madrid.

SANDÍN, Máximo (2002): “Una nueva biología para una nueva sociedad”. Política y Sociedad, Vol 39, nº 3, pp. 537-573.

SANDÍN, Máximo (2010): “Virus y Locura (Científica)”. Página personal de Máximo Sandín: http://www.uam.es/personal_pdi/ciencias/msandin/.

SCHRETLEN DJ, VANNORSDALL TD, WINICKI JM, MUSHTAQ Y, HIKIDA T, SAWA A, YOLKEN RH, DICKERSON FB, CASCELLA NG (2010): “Neuroanatomic and cognitive abnormalities related to herpes simplex virus type 1 in schizophrenia”. Schizophrenia Research

2 comments on “Darwinismo y status quo

  1. […] de los jóvenes esas locas ideas que se deben a que malinterpretan qué es la selección natural. El darwinismo es un sistema religioso. Hay un libro sagrado y un todopoderoso Darwin, incuestionable. (Ver poder pastoral […]

  2. […] confusión se extiende desde los conceptos básicos (como definir el darwinismo como una teoría, cuando se trata de una ideología) hasta otros que involucran la negación de las ideas –económicas, sociales- que dieron origen, […]

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