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Fin y medio. El concepto de autoorganización en Kant


“Un producto organizado de la naturaleza es aquél en que todo es fin, y, recíprocamente, también medio (…), nada acontece por azar”. (Crítica de la Facultad de Juzgar, 1790).

En su Crítica de la Facultad de Juzgar (CFJ)( Kant, 1790), Immanuel Kant llega a plantear sus concepciones acerca de lo orgánico. Kant primero da un paso crucial: introduce la causalidad por fines al lado de la causalidad mecánica. Considera insuficiente la perspectiva mecanicista para explicar el organismo, que es un objeto de la naturaleza, cuyas partes se relacionan entre ellas y producen un todo por su causalidad y, al mismo tiempo, el todo es causa final de la organización de las partes (“todo es recíprocamente fin y medio”). La sola existencia de los productos naturales parece requerir de una explicación teleológica. Necesariamente tenemos que introducir este otro principio, el de finalidad, cuya función reguladora es esencial para la explicación de la mera existencia de los seres vivos. Escribe: “una cosa existe como fin natural cuando es de suyo causa y efecto (si bien en un doble sentido); pues hay aquí una causalidad tal que no puede ser enlazada con el simple concepto de una naturaleza sin atribuirle un fin a ésta, pero que puede, entonces, y sin contradicción, ser pensada, mas no concebida.”(CFJ,302; citado en Moreno del Camto, 2009). Mas adelante explica: “Un ser orgánico, pues, no es mera máquina, que tiene exclusivamente fuerza motriz, sino que posee en sí fuerza formadora, y una que él comunica a materias que no la tienen (las organiza); posee pues, una fuerza formadora que se propaga, la cual no puede ser explicada por la sola facultad de movimiento (el mecanismo).”(CFJ, 305).

Hacia finales del siglo XVIII, Kant observa la incapacidad del mecanicismo para explicar y comprender a los organismos. Y además, deja en claro en tiempos previos a que Lamarck escriba su “Filosofía Zoológica”, y antes que la biología tome forma como ciencia, que la vida consiste en autoorganización. Para explicarla, Kant reestablece la teleología como ciencia explicativa útil.

En la teleología tenemos que reflexionar para poder encontrar el concepto adecuado a un objeto empírico, y, en este sentido es que se requieren nuestras facultades creativas. “La contribución de kant habría consistido en ofrecer no sólo el núcleo, a saber, el conjunto de supuestos fundamentales que sirven de base a los principios centrales de la concepción de la naturaleza de lo orgánico, sino también el proyecto de algunas directrices para conducir la investigación, especialmente “un rasgo central de todos los enfoques telo-mecanicistas, a saber, el concepto de morfotipo” o plan de organización.” (Moreno del Canto, 2009; Álvarez, 1998, 53 (.pdf)).

Lo que Kant observaba fue posteriormente (actualmente) complementado por varios científicos, que continuaron una “línea lamarckiana” de pensamiento critico y una crítica, en el sentido kantiano, de la naturaleza (crítica como conocimiento) y establecieron teorías holísticas, como Lynn Margulis (endosimbiosis), Maturana y Varela (autopoiesis y autoorganización) y Zilber-Rosenberg y Rosenberg (hologenoma).

Alvarez, J.R. (1998). Una débil esperanza: la idea kantiana de una ciencia
biológica. Revista Thémata, Núm. 20, págs. 49-66

Moreno del Canto, M. (2009). La contribución de Kant al pensamiento
biológico en la “Crítica de la facultad de juzgar”Rev. Medicina y Humanidades. Vol. I. N° 3. (Sept.-Dic.).

Kant, E. (1790). Crítica de la facultad de juzgar.

 

Emiliano Salvucci –

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