La dieta de hace 40.000 años era más saludable


Recientemente, investigadores de King`s College de Londres realizaron estudios sobre el microbioma de los Hazda, una tribu cazadora recolectora de Tanzania. La mayoría de los Hadza solo se alimentan de animales que cazan, además de miel, moras o frutos de baobas. Nuestros ancestros evolutivos consumían este tipo de dieta y el microbioma ancestral, más saludable,  se parecería mucho al de los Hazda.

Por un lado, los investigadores estudiaron la diversidad del microbioma, es decir las distintas especies bacterianas presentes. Además, un investigador viajó y convivió con los Hazda siguiendo una dieta estrictamente similar a ellos. Los estudios confirmaron que al seguir la dieta ancestral el microbioma aumentaba su diversidad en un 20%. El retorno a la vida y la dieta occidental, regresaba al microbioma a un estado similar al inicial.

Como he señalado antes, el ser humano se construyó en co-evolución con los microorganismos (y el resto de los organismos con que interactúa) y a lo largo de miles de años sus cambios socio culturales tuvieron como consecuencia un agotamiento de su microbioma.

Los resultados de esta serie de trabajos confirman la teoría del agotamiento del bioma, aunque los investigadores no parecen relacionar sus resultados con este marco teórico.

Un hecho que no se había observado en ningún estudio anterior es que el microbioma varía de acuerdo a la época y estaciones del año: en las épocas lluviosas, de enero a marzo, los Hazda cambian su dieta y consumen principalmente plantas. En esta etapa, los metabolitos encontrado también son diferentes.

Se comparó el microbioma de italianos, es decir, un modelo de microbioma occidental, con el microbioma Hadza y se observó que poseen no sólo distintos perfiles bacterianos sino también metabolomas divergentes, es decir el conjunto de metabolitos encontrados que interactúan con el organismo humano e intervienen en distintas funciones como inmunológicas u hormonales. Esto refleja diferentes prioridades de las vías funcionales entre las comunidades microbianas.

La divergencia se expresa principalmente en diferentes proporciones de hexosas (Hadza vs italianos, 50,5% vs 16,3%), esfingolípidos (0,2% vs 0,06%) y glicerofosfolípidos (1,1% frente a 0,6%), así como aminoácidos y aminas biógenas (47,7% frente a 82,8%). Estas diferencias tienen implicancia en la salud, ya que el perfil encontrado en los Hazda da más protección frente a las enfermedades observadas en el mundo occidental. En general, los Hazda presentan menor estrés inmunológico debida a una menor carga de patógenos con la consiguiente menor infiltración o respuesta inflamatoria.

Resultado de imagen para hadza

Los Hazda tienen una dieta ancestral, que define un microbioma más rico en cuanto a diversidad. (Foto: http://www.zoharafricansafaris.com/hadza-tales/)

Las diferencias en el microbioma pueden ahora asociarse con el agotamiento del bioma. Los microorganismos que la vida occidental ha eliminado, han dejado al organismo humano en un desequilibrio inmunológico que resulta en un gran número de enfermedades. El estudio de los Hazda muestra que la integridad del microbioma implica una mayor estabilidad inmunológica e interrelación con el ambiente al variar según la dieta estacional.

Los intentos occidentales de “reestablecer” el microbioma siguen estando muy lejos de la diversidad observada en los cazadores recolectores. La dieta ancestral se relaciona a un estado de salud que protege de obesidad y enfermedades metabólicas. El camino de asilvestrar la dieta, parece el más adecuado para prevenir enfermedades.  Ser más atrevidos en la cocina diaria y volver a conectarnos los microorganismos que nos construyeron como especie es lo que necesitamos.

Fuentes:

Turroni S, Fiori J, Rampelli S, Schnorr SL, Consolandi C, Barone M, Biagi E, Fanelli F, Mezzullo M, Crittenden AN, Henry AG, Brigidi P, Candela M. Fecal metabolome of the Hadza hunter-gatherers: a host-microbiome integrative view. Sci Rep. 2016 Sep 14;6:32826. doi: 10.1038/srep32826.
Salvucci. 2016. Microbiome, holobiont and the net of life. Crit Rev Microbiol. 42(3):485-94.

 

Este post participa en la XXXI Edición del Carnaval de Biología que acoge ScyKness

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s